El sabio anciano Wang-Fô es un pintor extraordinario. Hasta tal punto que es capaz de dar vida, en sus cuadros, a todo lo que pinta. Pero la belleza de sus obras terminará por traerle problemas: despertará la envidia del Emperador. Cómo fue salvado Wang-Fô es un delicioso cuento oriental que nos enseña a descubrir el verdadero valor de la belleza en el arte y nos ayuda a comprender la poca importancia de los bienes materiales.